Cómo compartir las responsabilidades de la crianza
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Si vivís separados, compartir las responsabilidades de la crianza puede ser difícil. Sin embargo, no es imposible si sois organizados y estáis dispuestos. Aquí hay algunos consejos sobre cómo compartir las responsabilidades de la crianza:

Haced un acuerdo coparental

Siéntate y decide cuáles son los aspectos más importantes en la crianza de tu hijo. Luego, intentad llegar a un acuerdo. Esto puede evitar discusiones en el futuro. Piensa en el cuidado del niño, en la escuela, la financiación de la salud y la religión. Si estáis de acuerdo en estas cosas, escribidlo y haced un acuerdo al que ambos podréis hacer referencia en el futuro. Significa que los dos tendréis una paz mental sabiendo que estos asuntos importantes ya se han discutido y se han acordado.

Consigue una aplicación coparental

varias niñeras

Hay muchas aplicaciones útiles en el mercado que te ayudarán con tu organización diaria. Los calendarios te recordarán los cumpleaños y las ocasiones especiales. Puedes resolver las visitas e incluso realizar un seguimiento de los gastos y almacenar información importante. Algunas aplicaciones son gratuitas y otras tienen una suscripción mensual o anual.

Acepta tener un tomador de decisiones principal

Si tu hijo vive con uno de los padres durante todo el año, este es quien debería ser capaz de tomar las decisiones de algunos aspectos sin tener que ponerse en contacto con el otro padre. Para empezar, es mucho más práctico. No es bueno si uno de los padres está en una reunión y no puede hablar durante un par de horas sobre algo que tiene que decidirse ya. Podéis estar de acuerdo en hablar sobre las grandes decisiones, pero las cosas más pequeñas como si el niño quiere ir a una fiesta en casa de un amigo, deberían dejarse para el cuidador principal.

Escucharos el uno al otro

Escucha el punto de vista de tu copadre o ex. Intenta no dejar que las emociones se pongan en medio y comunícate con claridad. Si ambos discutís las cosas con calma y os escucháis, habrá menos problemas en vuestra relación.

Ayuda en caso de emergencia

No seas inflexible con los acuerdos de visita. Si el niño está enfermo y no puede ir a la escuela y tú tienes el tiempo para cuidar de él o ella, ofrécete para hacerlo. No pienses: no es mi día. Ayuda al otro todo lo que puedas porque esto es beneficioso para tu hijo.

No discutas sobre las decisiones delante de tu hijo

Si quieres que tu hijo crezca sitiéndose seguro y confiado, es importante que no discutas delante de él. Aprenderán rápidamente que pueden menospreciar a un padre delante del otro y esto solo traerá problemas en el futuro. Muéstrale a tu hijo que sois un frente unido.

Acepta la disciplina

Intenta aceptar la disciplina y sé coherente. De lo contrario, el niño se confundirá con las reglas y puede empezar a rebelarse. A los niños les gustan la seguridad y la rutina, así que asegúrate de que esto es lo que obtienen cuando cualquiera de los padres está al cuidado.

Consigue tiempo para comunicarte

Asegúrate de que el padre que no vive con el niño consigue tiempo para comunicarse con él de forma regular. Ya sea mediante el teléfono móvil, Skype o el correo electrónico, intenta hablar con tu hijo todo lo que puedas. Explica que no siempre puedes hablar en las horas de trabajo, pero que estás disponible por las tardes o fines de semana por si quiere hablar. Si puedes llamarlo cada noche, aunque solo sea para darle las buenas noches, tu hijo se sentirá querido y respetado.

Es posible compartir las responsabilidades de la crianza, incluso cuando los padres viven separados. Solo se necesita una buena organización y la disposición de asegurarte de que tu hijo tiene la educación que se merece.