Cómo criar a un niño con 2 casas
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Un niño cuyos padres viven separados o están divorciados se acostumbrará a vivir en dos casas distintas. Para que tu hijo crezca feliz y seguro en los dos entornos, es importante que mamá y papá se esfuercen para asegurar que el cambio es un beneficio en lugar de un trastorno.

Dale a tu hijo algo de espacio

Si tu hijo tiene la suerte de tener su propia habitación, dale la posibilidad de dejar su huella en ella. Déjale dar su opinión sobre el aspecto de la habitación, para que se sienta a gusto y en casa. Si tiene que compartir la habitación, permítele escoger su colcha y qué poner en sus estanterías. Déjale claro a cualquier otro niño que la habitación pertenece a todos los niños, aunque haya niños que solo vienen uno de cada dos fines de semana.

Haced actividades en familia

Si tienes un niño pequeño, debería tener esos juguetes favoritos con los que juega tanto. Procura que traiga consigo esos juguetes cuando es tu turno de que tu hijo se quede contigo. Si su precio no es muy alto, considera comprarlos para que también los tenga en tu casa. Las cosas familiares harán que tu hijo se sienta en su espacio y seguro.

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Sé coherente

Intenta acordar reglas domésticas con tu pareja o con el otro progenitor y síguelas. Nunca permitas que tu hijo haga algo en tu casa que sabes que normalmente no puede hacer. Tampoco exageres con los regalos: esto animaría a tu hijo a preferir a un progenitor frente al otro. Solo tienes que ser natural.

Sé disponible

Puede que estés pasando por un divorcio difícil, o que te moleste que tu hijo vaya a su otra casa un día especial para ti. No muestres tu enfado o tu decepción con tu hijo. Esto le causará ansiedad y culpabilidad por dejarte. Prepara sus cosas con calma y con una actitud positiva, para que tu hijo se sienta a gusto cuando se vaya.

No pases todo el tiempo llamándole o escribiéndole e-mails

Cuando tus hijos están con tu ex, o con su otro progenitor, tenéis que acordar llamar una vez al día, ya sea a la hora de ir a dormir o durante el día, para una charla rápida. Resiste la tentación de llamarle continuamente y ten conversaciones cortas. Asegúrate de que tu voz sea feliz, aunque no lo seas, para que tu hijo no caiga en tu misma ansiedad.

Usa una app parental

Hay muchas  aplicaciones parentales disponibles para una mayor organización. Así no olvidarás fechas importantes y podrás hacer un seguimiento de los gastos y comunicarte con tu hijo. Es particularmente bueno que ambos progenitores utilicen una. Tres apps muy populares son: 2 houses, Coparently y Our Family Wizard. Todas ellas tienen un práctico calendario, una herramienta de gestión de gastos y acceso a comunicación. Usando una app puedes planificar visitas y compartir información importante, reduciendo los conflictos.

Pasa tiempo con tu hijo

Al principio, intenta asegurarte de que estás en casa cuando tu hijo llegue. Puede que no se sienta cómodo con tu nueva pareja. Habla con él sobre su día, echa un vistazo a sus trabajos escolares si los llevan consigo o admira su nuevo juguete o juego. Asegúrate de que se sienten en su propia casa antes de relajar tu atención.

Ten cuidado con los hermanastros

Si tu nueva pareja tiene hijos, asegúrate de que las reglas son las mismas tanto para tus propios hijos como para los de tu nueva pareja. Planifica actividades en familia que les ayuden a conocerse entre sí. Por ejemplo, podéis ir a un parque de atracciones, a jugar a los bolos, a tomar un helado en el parque o jugar juegos de mesa en casa. Trata a todos los niños por igual.