Criar a un niño sin estar en una relación es una gran alternativa para aquellos que buscan convertirse en padres, al tiempo que evitan las complicaciones de compartir una relación sentimental. Es más probable que la relación con un copadre sea estable e implique menos conflicto. Esto ayuda a asegurar el bienestar del niño, así como a permitirle tener una relación saludable con cada uno de sus padres.

Trabajar para que la copaternidad sea un éxito comienza incluso antes de la concepción de tu hijo. Comienza desde el momento en que buscas un copadre. Además de tener las cualidades esenciales de un gran padre (ser cariñoso, responsable y fiable, por nombrar solo algunos), tú y tu copadre debéis ser una buena pareja, llevaros bien y ser capaces de comunicaros de manera efectiva.

2 personas criando a un niño juntos
 

Busca un copadre de ideas afines

La clave para una copaternidad exitosa comienza desde el principio, desde el momento en que buscas a una persona dispuesta a ser copadre contigo. Debes buscar a una persona de ideas afines que comparta el mismo deseo de tener un bebé, así como los mismos valores y objetivos. Es esencial que te tomes tu tiempo para encontrar a la persona adecuada para criar a un niño. Puedes buscar a tu copadre utilizando la gran base de datos de CoParents, así como consultar nuestras guías donde encontrarás sugerencias y consejos útiles.

Redacta un acuerdo de copaternidad

Algunos padres creen que redactar un acuerdo de copaternidad es útil para ayudarlos a criar a su hijo. Este documento debe redactarse antes de la concepción o, a más tardar, antes del nacimiento para asegurarse de que cada parte esté de acuerdo en lo que respecta a las decisiones más importantes y para ayudar a evitar desacuerdos futuros. Su propósito es describir las intenciones de los padres aspirantes sobre cómo criar a sus hijos. Ten en cuenta que las necesidades de tu hijo siempre son lo primero. Puedes pedir la ayuda de un abogado, un terapeuta o recurrir a una plantilla en internet.

Un acuerdo de coparentalidad debe incluir y describir:
– Los derechos y responsabilidades de cada padre hacia el niño;
– Arreglos financieros;
– Quiénes serán los padres legales;
– Quién tomará las decisiones principales;
– Arreglos de custodia compartida y cómo organizar las vacaciones;
– Cuidados, educación u orientación religiosa del niño.
– Salud, vacunación.

Comunícate de manera eficaz con tu copadre

No estar en una relación romántica puede permitirte evitar las disputas y discusiones que suelen tener las parejas o exparejas. Sin embargo, criar a un niño no es pan comido y debes estar preparado. Debes asegurarte de que tú y copadre podáis gestionar los problemas juntos y tomar las mejores decisiones para vuestro hijo.Cuando busques un copadre en línea o dentro de tu círculo de conocidos, busca a alguien con quien puedas comunicarte de manera eficaz. Redactar un acuerdo de copaternidad podría ser una buena prueba para ver si podéis resolver las diferencias de opinión y hacer concesiones. Más adelante, una vez que nazca el bebé y durante toda su niñez, es recomendable que hables frecuentemente con el copadre sobre la educación, las citas, la custodia compartida o cualquier otra cosa que sea relevante para la vida y la rutina de tu hijo.Es importante mantener siempre un diálogo abierto y hablar con regularidad, ya sea al recoger a tu hijo, o por teléfono y correos electrónicos. Si sois amigos y tienes una muy buena relación con tu copadre, organizad fechas o días festivos de tal manera que ambos padres e hijos podáis reuniros y pasar tiempo de calidad juntos.

Convenir el mejor acuerdo de custodia

Antes de alternar una semana con mamá y otra con papá, debes tener en cuenta que compartir un acuerdo de custodia dependerá en primer lugar de la edad de tu hijo.
Para empezar, es recomendable que el bebé permanezca en el lugar de su cuidador principal (generalmente la madre), y que esté en casa del padre para que lo cuide varias veces a la semana, a menudo solo durante el día. Con 2 o 3 años, el niño puede ir gradualmente pasando noches en casa de papá (o de mamá, dependiendo de quién sea el cuidador principal). De 3 a 5 años, puedes dejar que tu hijo pase todo un fin de semana con papá o mamá. Puedes considerar que cambie de hogar más frecuentemente solo cuando tu hijo tenga alrededor de 6 años.

Los acuerdos de custodia más comunes son:
– Una semana con papá y luego una semana con mamá;
– De lunes a martes con mamá, de miércoles a jueves con papá, y alterna los últimos tres días de la semana con mamá y papá cada dos semanas.
Los horarios de custodia también dependen de la personalidad y de las actividades de tu hijo, tu horario personal y tu trabajo, así como también los de tu copadre. Es esencial hablar y actualizar frecuentemente el horario para encontrar el mejor acuerdo para todos.

Evita acuerdos de copaternidad a larga distancia

Cambiar de casa y todos los viajes que ello implica pueden ser agotadores para tu hijo. Estos viajes largos también significan menos tiempo dedicado a actividades extracurriculares, tareas, lectura o juegos. Es por eso por lo que es mejor que los padres del niño vivan en la misma zona, dentro de una distancia razonable. A algunos copadres les parece más cómodo vivir juntos en la misma casa para criar a sus hijos, al menos durantelos primeros años de vida.

Las reglas deben ser las mismas en ambos hogares

Los niños necesitan rutina y coherencia. Aunque es normal tener diferentes estilos de crianza, las reglas deben ser las mismas independientemente de si el hijo está con mamá o papá. Hacer cumplir las mismas reglas en cada casa es esencial para que tu hijo crezca en un ambiente estructurado. Sentaos juntos y decidid qué es lo mejor para vuestro hijo con respecto a la hora de acostarse, la hora de la comida, su dieta, el tiempo que pasa delante de la tele o jugando a videojuegos, así como la disciplina y las recompensas